Todo esta regresando poco a poco a su curso habitual, el Sol sale y brilla todos los días, he vuelto a alimentar mi cuerpo con el pan del Amor, días difíciles fueron los pasados, una prueba mas que sobrellevar, un vacío mas que pudimos llenar con recuerdos de otros tiempos.

Te doy las Gracias Padre por sostenerme entre tus amorosas manos, por sacar fuerza de mi interior y obligarme a ver la luz más allá de la aparente oscuridad.

Mi casa otra vez goza de tranquilidad y calor de hogar, la comida caliente que humea sobre la mesa, tu espalda sobre mi cama, la luz del día que se cuela por la ventana e ilumina toda la estancia, el mar que nos mira desde lejos.

Vuelve calma a inundarme de nuevo.