Nunca las despedidas duelen tanto, creo yo, como esta.Cuando has entregado tu alma y has puesto en cada detalle de cada día tu corazón... duele.

Te amé locamente, sin medida; creo que olvidé quien era y quien dejaba de ser al aferrarme a este amor.
Durante cada sueño de amor, en mi corta vida aún, no viví. Y creo que nunca fue suficiente decir y creer en el amor. ¡Dolía! lo suponía.
— Y no me equivoqué.
El amor duele, el amor mata, el amor no conoce de sutilezas ni reconocimientos, el amor...
El amor, sólo te acaba.

Eso siento en este momento...

Y eras lo que más quería en el mundo, como si fuera un sueño de navidad, un regalo de cumpleaños, una serenata inolvidable, el eclipse que no ve..., como esas cosas que ocurren una vez, o de repente, yo quería que te volvieses a quedar... ¡conmigo!

Pero hoy mi amor, me veo distante y me siento por fuera como mi corazón se siente por dentro, te veo irte y mis manos extendidas cada vez aprietan menos las tuyas, y empiezan a abrirse para dejarte ir en paz porque...
¡¡¡ Te vas !!!